Nuestra Historia

Retalo contado por la fundadora de la procesión

 

Este deseo fervoroso e histórico comienza, según lo narrado en vida por la Sra. Julita Angulo de Mejía y haciéndolo extensivo no solo a sus hijos sino también a aquellos niños, amigos y compañeros e hijos de sus amigas, vecinas, conocidas y la comunidad en general; en la acción que tenían sus creencias, que la llevó a comentarlo a su capellán, el Reverendo Padre Campoelías Monastoque, Párroco en ese entonces de la Iglesia de Santa Bárbara, el cual como fiel siervo de Nuestro Señor Jesucristo y pastor de su grey, escuchó con atención el proyecto de Doña Julita de Mejía y comprendió que ésta propuesta podría ser un método eficaz de catequesis para los niños de su parroquia, con el cual trasmitirían y fortalecerían  la enseñanza del gran Sacrificio por Amor de Nuestro Señor Jesús, al vivenciar los momentos de su Pasión, Muerte y Resurrección, a través de escenas, representadas a lo vivo por los niños.

Es así, como en la alegre mañana de un Domingo de Ramos del año de 1958, por iniciativa de ella y del Párroco de Santa Bárbara, conformaron una pequeña Procesión de niños a lo vivo, iniciando desde la Iglesia de Santa Bárbara de la ciudad de Tunja para finalizar en la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, integrada con un solo paso a lo vivo que se trataba de la escena:  la Entrada Triunfal de Nuestro Señor Jesús a Jerusalén, paso quienes para la época lo componían, entre otros, los niños Gómez Estrada, los Vanegas y como era obvio los hijos de la Fundadora: José Pastor y Gustavo Adolfo. En la foto testimonio de esta historia se puede evidenciar, además es digno de anotar que la Capa y Casulla que llevaba el Jesús de Ramos pertenecía al señor Párroco de Santa Bárbara.

Al año siguiente (1959) el Superior de la Comunidad Dominica, hoy Parroquia de Santo Domingo, le informó a Julita, que en el Convento tenía dos pasitos pequeños de bulto, para ese entonces, no sabemos exactamente cuáles fueron, al parecer, uno de ellos fue el San Juan, y con ellos más el paso a lo vivo del Señor de Ramos salió por segunda vez la Procesión en un recorrido que partió de la Iglesia de Santo Domingo hasta la Iglesia de Santa Bárbara.

En 1960 la Madre Clarita (Abadesa de Santa Clara) y el Reverendo Padre Alberto Reyes (Capellán de las Clarisas) para ese entonces, llamaron a Julita, felicitándola y le manifestaron que tenían otros pasitos más. Acto seguido, Julita con los Pasos anteriormente mencionados y por primera vez en la ciudad de Tunja, un Jueves Santo a las 11:00 am, replicando una tradición Payanesa de donde ella era oriunda, salieron en procesión aproximadamente cerca de 10 Pasos de bulto en miniatura; el Paso del Señor de Ramos a lo vivo acompañado por el pueblo de Jerusalén, la Banda de Músicos presuntamente del municipio de Tunja o de la Policía Nacional o del Ejército, sin certeza de cual fue, acompañada por las autoridades de turno (Eclesiásticas, Civiles y Militares), en un recorrido que según versiones de la Fundadora salió de la Iglesia de Santa Clara, recorrió la carrera 12 hasta el Banco de la Republica, bajó por la calle 18 y devolvió para llegar al Convento de Santa Clara, donde han pernoctado siempre desde ese entonces los Pasos en custodia por la Comunidad Clarisa de Tunja.

Es de anotar que durante éste recorrido la Procesión hace una pequeña estación frente a la Catedral Metropolitana en donde se suma otro paso de bulto, sin determinar cuál fue. Los pasos fueron aumentando con el correr de los años.